¡Por supuesto que no! Por lo menos en nuestro país no es posible.

No debemos olvidar que, conforme al Código Civil Federal y el de la Ciudad de México y otros Estados de la República Mexicana, el matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua. Debe celebrarse ante el Juez del Registro Civil y con las formalidades que estipula la legislación.

En esta ocasión tendremos el agrado de platicarles desde un enfoque jurídico, los aspectos legales a lo que los sociólogos y expertos en la materia han denominado dentro de la sociedad como “millenials”, y que los juristas o jurisconsultos no hemos indagado en el estudio y reglamentación de sus actos, los cuales a un corto plazo tendrán repercusiones positivas o negativas y que moldearán nuestro derecho.

El presente artículo no pretende generar polémica, porque no es mi intención emitir juicios de valor sobre el aborto, porque la discusión es por demás inútil e infructuosa, toda vez que se trata de cuestiones morales y éticas en las que difícilmente se puede llegar a un consenso, siendo además muy personales las consideraciones de quienes están a favor o en contra, las cuales, en mi opinión, pueden ser válidas en ambos casos.

La respuesta a esta interrogante es que, si tienen derecho a obtener un beneficio económico, ya que las leyes reconocen este derecho al ser una realidad económica del cónyuge que se dedica al hogar pues se entiende que encuentra en un estado de necesidad e imposibilidad de allegarse de los medios suficientes para su subsistencia ya que al haberse dedicado a las labores del hogar lo pone en una desventaja económica al haber mermado su capacidad productiva para sufragar sus necesidades.

Por supuesto que sí. La legislación mexicana, casi en todos los Estados de la República Mexicana, contiene disposiciones que protegen a las personas que han permanecido en el hogar y al cuidado de los hijos. No son prerrogativas exclusivas de las mujeres; aplican por igual a ambos géneros.

En términos generales, emancipar significa liberar a una persona de subordinación o dependencia de una autoridad.

06 May

Acoso sexual en el trabajo

Publicado en Abogado    Escrito por Anel García

Para hablar de acoso sexual en el trabajo es importante acudir a la primera fuente del derecho que, en el caso concreto, es la Ley Federal del Trabajo quien define Acoso sexual, como una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos.

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