Abordar el tema de la separación cuando los hijos son menores de edad, es algo que no debiera tratarse a la ligera, especialmente cuando al salir uno de los cónyuges del seno familiar se evidencia la ausencia no solo emocional sino física.

Como ya lo he expuesto en otros artículos, no obstante las determinaciones que adopte la pareja en cuanto a continuar o no con una vida en común, es importante tomar en consideración que los hijos siempre estarán ahí y respecto de ellos se tienen derechos y obligaciones.

Es un tema delicado que ha generado álgidas discusiones en todo tipo de foros. Más allá de la postura moral que cada uno tenga, el abordaje que efectuó la Corte de nuestro país en un caso que resolvió en 2015, me parece bastante sensato y lo comparto.

02 Mar

¿Felices los 4?

Publicado en Abogado    Escrito por Anel García

Amigos lectores, al decidir establecer una relación a distancia es importante considerar las posibles consecuencias legales a las cuales en un futuro se pudieran enfrentar.

En todas las relaciones humanas, y específicamente en las relaciones de pareja -que son las que más nos ocupan-, invertimos tiempo, dinero y afecto.

Cuando nos encontramos en un profundo estado de enamoramiento, queremos complacer al bien amado (a) con detalles que pueden ser físicos, espirituales y materiales.

Independientemente del tema personal y la responsabilidad de cada pareja de llegar a un acuerdo respecto a si quiere o no tener hijos, cuántos quiere y con qué espaciamiento, lo cual constituye un derecho de todo individuo, reconocido a nivel constitucional, es muy importante que se considere lo siguiente:

Existe una idea generalizada de que para poder adoptar a un menor de edad, es necesario estar casado. Esto no es así. Existen muchas legislaciones en la República Mexicana, que permiten que una persona soltera pueda adoptar. Me referiré al Código Civil de la Ciudad de México, porque normalmente sus reformas se incorporan en muchos otros Estados del país.