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29 May
¿Qué es la emancipación?
Leído 123 veces | Publicado en Abogado
 
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En términos generales, emancipar significa liberar a una persona de subordinación o dependencia de una autoridad.

La emancipación natural, la adquiere cualquier persona que alcance la mayoría de edad, siempre que no se trate de un incapacitado. Así mismo, en el derecho mexicano se concede la emancipación, a los menores de edad que contraen matrimonio, porque se considera que, si un menor de edad es apto para tener una vida en común con otra persona, se está “comportando” como un adulto y en teoría deja de depender de sus padres y adquiere independencia.

Destaco esto porque en nuestra cultura, existen una gran cantidad de jovencitas que, por falta de educación sexual, se embarazan y en muchas ocasiones, la familia ejerce presión para que contraigan matrimonio y consecuentemente, no podríamos sostener que se está comportando como adulto, porque no necesariamente contrae matrimonio en absoluta libertad. No obstante que una jovencita tenga hijos siendo menor de edad, no se emancipa, a menos que contraiga matrimonio.

El menor emancipado prácticamente se considera civilmente un adulto, incluso si siendo todavía menor de edad, se disuelve el matrimonio, ya sea porque se divorcia o porque se anula, no vuelve a estar sujeto a la patria potestad de sus padres o tutores.

No obstante que el emancipado tiene incluso la libre administración de sus bienes, requiere de una autorización judicial para enajenarlos (venderos o donarlos) u otorgarlos en garantía, para lo cual se le designa también a un tutor especial. Si el menor emancipado celebra dichos actos, sin satisfacer estos requisitos, se consideran nulos.

Es evidente que el legislador consideró que, no obstante que se trata de una persona que al casarse se está comportando como adulto, quizá no tenga la madurez suficiente para realizar determinados actos, como vender o hipotecar una casa, por ejemplo.

Por otra parte, si un menor emancipado causa un daño, está obligado a repararlo y responde con sus bienes. Por ejemplo, si manejando choca su vehículo, sí puede ser sujeto de embargo en sus bienes, para cubrir los daños que cause a terceros.

Por otra parte, el Código Civil no exime específicamente a los padres de un menor emancipado de proporcionar alimentos y esto se puede concluir de la interpretación armónica de la legislación, porque al emanciparse deja de estar sujeto a la patria potestad de sus padres.
Con independencia de lo que sea aplicable legalmente, en la realidad, es cuestionable si un menor emancipado, automáticamente adquiere la madurez necesaria para hacerse responsable de su propia manutención, máxime cuando, para que un menor contraiga matrimonio, requiere de la autorización de quien ejerce la patria potestad.

Desde luego, existen posturas divergentes, porque lo lógico y es como se interpreta la legislación, si el menor se emancipó y cuenta con capacidad para administrar sus bienes y responder civilmente de sus actos, debe de comportarse como un adulto y trabajar, para su propia manutención.

Líneas arriba hice hincapié en que el menor emancipado se considera civilmente un adulto, porque en materia penal no es así, si el emancipado comete un delito, tiene el tratamiento que se da a todos los menores infractores, porque no se consideran sujetos del derecho penal. Ello no quiere decir que sus actos no tengan consecuencias, simplemente su tratamiento es distinto, ya que no se les da el tratamiento previsto en la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, que también prevé penas privativas de la libertad.

Curiosamente, la única referencia que en dicha ley se hace respecto de los menores emancipados, está contenida en un artículo que les otorga derecho a visita íntima, cuando están privados de su libertad.

En fin, es muy interesante esta figura y las consecuencias que conlleva, porque como mencioné con anterioridad, el menor emancipado, para efectos civiles se considera “casi” un adulto, mientras que en materia penal no es así.

Desde luego, también considero que lo ideal es que no existan menores emancipados, porque no tienen la madurez necesaria para tomar decisiones tan trascendentes en su vida, como contraer matrimonio y tener hijos, incluso esto ha sido reconocido de una manera indirecta por nuestro Tribunales, al establecer en jurisprudencia que no obstante que una persona adquiera la mayoría de edad, los padres siguen siendo responsables de proveerle alimentos, mientras no concluya sus estudios para poder ejercer un arte, oficio o profesión, salvo que incumpla con sus obligaciones de estudiar para conseguirlo, lo cual implica un reconocimiento de que ni siquiera quienes tienen la mayoría de edad, están aptos para ser absolutamente independientes.

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