lecturas nuevo

banner una lineaBanner DPM 670X135 90901urano

06 May
Acoso sexual en el trabajo
Escrito por Anel García
Leído 108 veces | Publicado en Abogado
 
Valora este artículo
(0 Votos)

Para hablar de acoso sexual en el trabajo es importante acudir a la primera fuente del derecho que, en el caso concreto, es la Ley Federal del Trabajo quien define Acoso sexual, como una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos.

Esto nos indica que el suceso no implica necesariamente que se lleve a cabo por un jefe hacia su o sus empleados y que tampoco debe ser reiterativo para que se puedan tomar acciones legales al respecto. El acoso puede provenir de propietarios, directivos o empleados con jerarquía, clientes, proveedores y compañeros de trabajo. Pueden ser hombres y mujeres, destacando estadísticamente el acoso de hombres hacia mujeres. “El acoso sexual entre personas del mismo sexo es reciente”, pero con una tendencia ascendente. El acoso sexual en el ambiente laboral puede darse por muchas vertientes, algunas de ellas y mas recurrentes pueden ser las siguientes:

• Como chantaje: cuando se condiciona a la víctima con la consecución de un beneficio laboral −aumento de sueldo, promoción o incluso la permanencia en el empleo− para que acceda a comportamientos de connotación sexual.

• Como ambiente laboral hostil en el que la conducta da lugar a situaciones de intimidación o humillación de la víctima. Los comportamientos que se califican como acoso sexual pueden ser de naturaleza:

a) Física: violencia física, tocamientos, acercamientos innecesarios.

b) Verbal: comentarios y preguntas sobre el aspecto, el estilo de vida, la orientación sexual, llamadas de teléfono ofensivas.

c) No verbal: silbidos, gestos de connotación sexual, presentación de objetos pornográficos

El acoso sexual en el trabajo lo puede sufrir todo hombres y mujeres, pues ambos son susceptibles de acoso sexual laboral, si bien los estudios ponen de relieve que la mayoría son mujeres. La investigación muestra que el tipo de mujer más vulnerable al acoso sexual es la mujer joven, económicamente dependiente, soltera o divorciada y con estatus de inmigrante. Con respecto a los hombres, aquellos que sufren un mayor acoso son los jóvenes, homosexuales y miembros de minorías étnicas o raciales.

Una consecuencia de cometer acoso sexual hacia un compañero de trabajo es la rescisión del contrato laboral, es decir, es causa de despido justificado, lo mismo pasa en caso de que la violencia sea ejercida por el patrón, es decir que el trabajador tiene derecho de separarse de su trabajo de forma justificada, recibiendo a cambio su indemnización respectiva si es que así lo desea.

La ley prohíbe que el patrón tolere este tipo de actos, so pena de imponerle una severa multa en caso de que se compruebe que así suceda, por tanto, la victima debe hacer del conocimiento del patrón, por escrito y de manera formal el suceso que está viviendo y tiene la facultad de acudir ante la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, para ser apoyado en todas las cuestiones subsecuentes así también puede presentar una queja ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), esta última dependencia fue creada el 25 de noviembre de 2011 y es un organismo descentralizado sectorizado a la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal y a nivel Federal está el Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación, (CONAPRED).

Es importante resaltar que la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, únicamente analiza si el trabajador fue sujeto de un despido injustificado, es decir, si el trabajador fue orillado a presentar su renuncia o a dejar el empleo pues cuestiones ajenas a sus funciones que venía desempeñando, que algunos de los casos puede ser el hostigamiento de acoso sexual, por lo tanto, la Procuraduría llama al patrón, solo y únicamente para conciliar el pago de la liquidación al que tiene derecho el trabajador, pero no sanciona ni corrige la situación que se puede estar viviendo en esa fuente de trabajo, sin embargo el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), si puede sancionar estas conductas antisociales y anti-laborales, ya que dicho Consejo analiza e investiga es el origen que motivo que el trabajador haya abandonado su fuente de trabajo.

Es de vital trascendencia combatir estos actos que se viven en el trabajo y romper todas las barreras temores y creencias, que en un momento el trabajador le impidan tomar una acción legal ya que la sexualidad humana sigue siendo un tema tabú del que no se quiere hablar ni reflexionar, por temor a ser victimizada: por negligencia, indife-rencia, torpeza de quien recibe la demanda o denuncia, temor a la crítica de los compañeros de trabajo: presión de sus superiores y compañeros y compañeras de trabajo por presentar la queja interna o denuncia judicial.

También en muchas ocasiones se abstiene por el desconocimiento de sus derechos: desconocimiento o inciertas referencias de los procedimientos que se deben seguir, también presentar temor a no encontrar medios probatorios: dificultades probatorias y eventual costo alto de los trámites ulteriores, así como a la desconfianza en los mecanismos, por desconocimiento o desprestigio de estos, temor a las represalias e incluso a que haya más acoso, y hasta la pérdida de condiciones laborales y obstáculos futuros para ascensos.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar