30 Ago
El camino a la traición.
Escrito por Karla Lara
Leído 1423 veces | Publicado en Coach de Pareja
 
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Hablar de traición nos hace pensar en un evento catastrófico en el que hay un comportamiento o conducta que rompe alguno de los acuerdos sobre los cuales se ha construido una relación.


Brené Brown, una reconocida conferencista y escritora, nos regala una linda metáfora: al iniciar una relación tenemos un recipiente vacío. Con cada acto de amor ponemos canicas en ese frasco y con cada discusión sacamos canicas. La fórmula indica que para que la relación funcione siempre tiene que haber suficientes canicas en el recipiente. Pues bien, tras un acto de traición lo que las personas solemos hacer es arrojar el recipiente de canicas. Sabemos que no importa lo que hagamos después de eso, el frasco nunca quedará igual.
Podemos pensar que la infidelidad y las mentiras son la peor forma de traición, pero en realidad es que existe una forma de traición que es mucho más sutil y profundamente más dolorosa, de hecho antecede a la infidelidad y a las mentiras y es la falta de voluntad.

Cuando uno de los individuos de la pareja deja de tener voluntad, entonces se ha iniciado el camino a la traición. La falta de voluntad es el síntoma más doloroso porque sencillamente deja de existir el interés de mantener la relación sana y salva. Esta conducta nos conecta con nuestros principales miedos; el miedo a no ser suficiente y el miedo a no ser amados. Esta sensación hace que muchas personas pierdan la cabeza y se aferren a un frasco de canicas que ya tiene una fuga irreparable. En mi libro, Los Modelos del Amor, escribí que existen siete pilares para que una relación funcione y el primero de ellos es la voluntad. Cuando deja de existir la voluntad de alguno de los miembros de la pareja entonces ha comenzado el principio del fin. Esta falta de voluntad irremediablemente llevará a otro tipo de traiciones.

¿Qué hacer cuando reconocemos que la pareja no tiene voluntad? En realidad no hay mucho que hacer para salvar la relación. La persona que ha perdido la voluntad ya ha decidido de manera unilateral lo que ocurrirá y eso significa que tarde o temprano va a encontrar la forma de abandonar la relación o de romperla.
Aunque no resulta sencillo dar el paso definitivo que nos saca de la ruta de la traición, es un hecho que hacerlo traerá recompensas y tranquilidad, en lugar de una cadena de decepciones. No te quedes en una relación a llenar el frasco de canicas por tu cuenta, recuerda que para que cualquier relación funcione se necesitan dos con toda la voluntad de cuidar y llenar el frasquito.


Tu te mereces un Amor bonito. Constrúyelo, cuídalo y elige bien cual es el camino que quieres recorrer con esa persona.


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