16 de noviembre

banner una lineaBANNERSUPERIOR_FINAL.jpgbanner-RANDOM-HOUSE-2016-pagina-final.gif

Miércoles, 08 Octubre 2008 20:00

Definición de infidelidad

Escrito por
Valora este artículo
(0 Votos)

Entrevista realizada por la Revista Buena Salud (Bs. As., 2005) a la Lic. Diana Resnicoff

 

Creo que en primer lugar hay que definir la infidelidad. Entendemos como tal la relación amorosa -no solamente genital-, a corto o largo plazo, fuera de la relación de pareja, que uno de los miembros establece con otra persona.

 

Es infiel quien conciente de sus actos, transgrede la palabra o los compromisos de exclusividad sexual asumidos, en un contrato formal o informal, por los integrantes de una pareja. Por este motivo la acción de ser infiel aparece como intrínsecamente negativa, porque cuando se ejerce ataca más a un ideal que a una norma social.

 

Para algunos ser infiel es sólo pensar en otra persona o tener fantasías sexuales con alguien que no sea tu pareja; para otros, el contacto corporal erótico, aunque no se llegue al coito, es infidelidad. En ciertos casos la infidelidad se da solamente cuando se involucran los sentimientos. Y en las parejas más liberales, como es el caso de los Swingers, está permitido el intercambio sexual fuera de la pareja, siempre y cuando sea consensuado y en presencia del otro miembro.

 

¿Qué es lo atractivo de la infidelidad? ¿En qué se basa esa atracción o entusiasmo en una infidelidad, en lo prohibido, en la novedad?, ¿o en la trasgresión?

 

Tal vez lo atractivo de la infidelidad es justamente su condición de ser algo prohibido y como tal es deseado. Se desea aquello que no se tiene y que se supone que el otro/a se lo podrá proporcionar. Además no olvidemos que el ser humano es por su naturaleza trasgresor.

 

Es de hacer notar que Caruso menciona que ningún amante está psicológicamente preparado para enfrentar a la sociedad haciendo de su amor ilícito algo público. Así, todos los amantes serán boicoteados por su estructura superyoica que les prohíbe salirse de los cánones de la moral establecida. Para Caruso, el amor de los amantes está cargado, desde un inicio, del impulso de muerte, pues los amantes aceptan que su relación es sacrificable, que tiene que ser dolorosa y tormentosa, resignándose a gran dosis de dolor y muerte. Lo anterior explica conductas suicidas de los amantes después del rompimiento.

 

¿Por qué somos infieles varones y mujeres?

 

Según estudios recientes, sobre todo de la psicología evolucionista que estudia las conductas humanas heredadas a través de millones de años de evolución en este mundo, los seres humanos tendemos a lo que se llama “monogamia en serie”, pero no a la exclusividad sexual. Esto quiere decir que eso de la pareja para toda la vida es, según esta teoría, una utopía.

 

Según la teoría evolucionista, los sociobiólogos, piensan que de acuerdo con las ventajas genéticas que presenta la poliginia (un varón con varias mujeres) y además porque tantas sociedades la permiten, el varón sería básicamente un constructor de harenes. Sin embargo, en la vasta mayoría de las sociedades donde la poliginia es permitida (84% de todas las sociedades humanas conocidas), sólo cerca de un 5 a 10% de los varones tienen actualmente varias mujeres simultáneamente. Así, aunque la poliginia es muy aceptada en términos de discurso, no lo es en la práctica como conducta real.

 

Helen Fischer nos dice que la unión en pareja es la marca registrada del animal humano; sin embargo, no parece que esta unión esté consustancialmente ligada a la estabilidad sexual, como si ésta no fuese la conducta “naturalmente evolutiva” de la especie humana, y que la fidelidad de la pareja sólo se afirma en la decisión mutua y consciente de mantenerla.

 

Se supone entonces que la aparente naturalidad con que varones y mujeres entran en relaciones extramaritales, se apoyaría en su biología, que de acuerdo con la psicología de la evolución, no los han capacitado para mantener la constancia amorosa.

 

Si bien en Occidente no existe la poligamia como un hecho cultural y socialmente reconocido, la infidelidad se nos aparece como la máscara social de la multiplicidad sexual. Pero esta naturalidad, según plantea el investigador Robert Wright, no es necesariamente inmodificable, él cree que la psicología de la evolución, a diferencia de las anteriores visiones de la naturaleza humana -centradas en los genes-, ilumina la tremenda flexibilidad de la mente humana y el poderoso rol del ambiente al modelar el comportamiento. En particular la psicología de la evolución muestra cuán negativo para el sostenimiento de la monogamia es el actual ambiente social, que estimula a través de los medios de comunicación masiva la exaltación del deseo de posesión y la multiplicidad sexual.

 

Es por esto que monogamia y fidelidad no son sinónimos, ni la primera implica la segunda. Por el contrario, un vasto examen antropológico arroja el resultado de que la infidelidad y el adulterio pueden ser considerados un hecho universal de la cultura, independientemente de su nivel de desarrollo y de su frecuencia estadística.

 

Las ideas de los psicólogos evolucionistas parecerían demostrar que la fidelidad estricta es contrabiológica y contracultural. Sin embargo, también es cierto que como parte de nuestro desarrollo moral y ético (Darwin creía que el varón era el único animal moral), somos potencialmente capaces de revertir conscientemente estas determinaciones biológicas a partir del desarrollo de valores y elecciones específicamente humanas.

 

Los seres humanos optamos por la monogamia en nuestra evolución como especie, pero también por las monogamias secuenciales, a través de las separaciones, los divorcios y los nuevos matrimonios. “En un 72 por ciento de las 56 sociedades estudiadas –dice Helen Fischer- el adulterio masculino es de moderado a común. De 139 sociedades investigadas en 1940, 39 por ciento permitían a varones y mujeres tener relaciones extramaritales mientras duraran ciertas fiestas o festivales, frecuentemente con familiares como los cuñados o cuñadas. Las relaciones extramaritales eran extremadamente comunes en 17 de las restantes 85 culturas, y los ofensores eran raramente castigados. En otra investigación se comprobó que las sanciones contra el adulterio varían, como lo demostró Suzane Frayer (1985). Ella informó que un 74 por ciento de las 58 culturas investigadas prohibían el adulterio tanto para la mujer como para el varón; sin embargo, las sanciones eran diferentes. En un 83 por ciento de 48 sociedades, los dos participantes recibían castigo por la falta, en un 40 por ciento el castigo era similar para varones como para las mujeres, en un 31 por ciento el castigo era más severo para el varón involucrado".

 

No obstante los diferentes cambios culturales observados en los últimos tiempos, social y a veces legalmente, la mujer es la más condenada.

 

Aproximadamente 1.000 de las 1.154 sociedades humanas pasadas o presentes que han sido estudiadas, le permiten al varón tener más de una esposa, y aunque no se lleve a cabo esta poliginia en sentido estricto, los varones podrían cumplimentar estas tendencias indirectamente a través del sexo casual, o de la frecuentación de prostitutas, que como es conocido son solicitadas principalmente por varones con pareja, casados o no. En este caso la infidelidad esconde el deseo inconsciente de la multiplicidad. E inclusive se ha señalado la similitud de los divorcios reiterados (monogamia en serie) con la poliginia.

 

Existe una clara relación entre la práctica abierta y legal de la poligamia con respecto a la posición jerárquica de las mujeres y varones. En los países islámicos, donde la situación de la mujer es subordinada e inferiorizada -tanto que se la limita en el desempeño de ciertas funciones y se les prohiben taxativamente otras-, los varones podrían tener hasta siete esposas, como el Corán lo permite, y si no las tienen es por razones básicamente económicas, ya que son ellos los que deben sustentar la economía familiar, y no depender del trabajo femenino.

 

Fuente: Sexovida.com

Leído 8908 veces Modificado por última vez en Miércoles, 25 Diciembre 2013 16:10

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar