banner largo plantilla SOMOS EL UNICO PORTAL

banner una lineaBanner DPM 670X135 90901urano

Alguien dijo un día con toda convicción, “Si hay duda, no hay duda”.


Definitivamente ésta afirmación no tiene la verdad absoluta, ya que por experiencia, hemos notado que un muy alto número de personas se equivocan en sus apreciaciones respecto al comportamiento de sus parejas.

La infidelidad puede presentarse por infinidad de motivos, de acuerdo a las circunstancias y facilidades que se le presenten a cada individuo, sin embargo, las más recurrentes por las que se genera el mayor número de consultas son las siguientes:

Creemos que uno de los mayores impactos de desconcierto es cuando los hijos se enteran de alguna infidelidad de sus padres. Es un momento de incredulidad, coraje y temor al verse en medio de lo que ellos consideran una traición y que nunca pensaron.

Es común que las crisis en las parejas se originen por diferentes aspectos, muchos de los cuales son por falsas apreciaciones, intolerancia a los cambios del otro ocasionados por estrés, exceso de trabajo, cambios físicos, emocionales y/o psicológicos.

Hemos notado que las relaciones interhumanas suelen ser muy complejas pues todas son tan diferentes como personas hay en el mundo, por ello a lo largo de la historia se ha tratado de regularlas creando leyes tanto impositivas, es decir, obligatorias, o bien potestativas como son los convencionalismos sociales y las normas establecidas en el hogar.

 Hoy en día son diferentes las actitudes de las personas al recibir la noticia de una infidelidad. Hay quienes no conformes con lo que han escuchado o visto, buscan profundizar sobre el hecho, tratando de encontrar una explicación del por qué se actuó de esa manera, identificar las características del o la amante, su estado civil, edad, aspecto físico, actividad o reputación, antigüedad de la relación, si se tienen hijos, o simplemente dónde se conocieron.

 El problema del narcisismo impacta en el concepto de pareja, ya que mientras en el primero la preocupación máxima es sobre su persona, es decir, “Recibir”; en el segundo el compromiso es apoyarse mutuamente pensando fundamentalmente en las necesidades del otro, es decir, “Dar”.