01 Dic
El parto y su historia. Parte II
Escrito por Adolfo Amescua
Leído 1650 veces | Publicado en Ginecólogo
 
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La última vez, nos referimos a los avances desde el inicio de la humanidad hasta la fecha actual referente a la atención del parto. Hoy comentaremos en forma muy breve las tres formas en que se puede atender a una mujer embarazada que va a dar a luz. No nos referiremos al parto con bloqueo epidural, pues ya se comentó en la primera parte.

 

1.- Parto bajo el agua.- Este pertenece a una corriente actual que pretende explotar algo nuevo pero que en realidad tiene muy poco valor científico ya que el recién nacido está expuesto a absorber el líquido al cual es expulsado y que no es estéril.

 

Lo que defienden como bandera las personas que quieren ponerlo de moda es que al bebé, supuestamente se le quitaría el trauma de pasar de una medio húmedo a un medio seco, de un medio oscuro a un medio con luces, de un medio silencioso a un medio ruidoso. Ellos opinan que este tipo de parto hace que el bebe continúe en un medio lo más parecido al vientre materno.

 

2.- Parto psocoprofiláctico.- Como comentamos anteriormente, los grandes avances se dieron entre 1950 y 1970 en cuanto al manejo de la analgesia obstétrica y el bloqueo epidural. Este parto surge debido a la desconfianza en la analgesia y la falta de experiencia en el bloqueo en esa época.

 

Este consiste en un parto sin anestesia con técnicas de respiración y relajación, con una terapia de apoyo dado por un instructor. Esto exige una preparación durante todo el periodo de gestación en donde las más de las veces se involucra también al padre. Esta corriente se puso en boga en Europa en los años 70s. a 90s., y de ahí paso al Continente Americano. A pesar de la creencia de que este tipo de parto es ventajoso, la experiencia ha probado que son más los fracasos que los éxitos debido a los dolores del parto que sufre la paciente, lo que conlleva a que sea bloqueada. La madre a veces, se agota si es un trabajo de parto largo, no dejando trabajar libremente al médico. Otro problema, es la revisión de la cavidad uterina después del parto por el médico. Si surgiera una complicación mayor, esto se traduciría en una pérdida de tiempo valioso para resolverla, ya que la paciente no está anestesiada en ese momento.

 

3.- Parto por cesárea.- Este acto quirúrgico se realiza cuando surge una fuerte complicación que impide que el nacimiento se realice por las vías normales (canal del parto). Actualmente se está abusando de la cesárea, haciendo que el parto normal caiga en desuso ya que ésta se practica ante la menor contingencia.

 

Aunque este medio es ventajoso para el bebé, ya que no es oprimido ni empujado por el trabajo de parto, y en su madre la zona genital queda intacta, sin cortes ni suturas, la cesárea no deja de ser un acto quirúrgico con los riesgos inherentes para madre e hijo.

 

Este proceso es cómodo para el médico ya que puede ser programada la cesárea y hay un ahorro de tiempo, terminando más rápido y entregando cuentas limpias y cobrando mejor. Esto no quiere decir que la cesárea es un método que no se deba emplear, sino por el contrario, con las indicaciones justas, reales y éticas, ésta puede salvar muchas vidas.

 

 


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