09 Abr
Mi pareja es adicta al trabajo y me dedica poco tiempo. Estoy muy enojada y me siento sola.
Escrito por Mónica Venegas
Leído 199 veces | Publicado en Psicólogo
 
Valora este artículo
(0 Votos)

El común denominador de quienes son económicamente productivos es cumplir en el trabajo. Sin embargo, hay una delgada línea entre ser cumplido y ser adicto al trabajo.

El primero, se enfoca en terminar el trabajo asignado, el segundo, no termina de trabajar y busca más tareas para realizar. El problema es que el exceso nunca es saludable y, cuando de la pareja se trata, no es la excepción. La adicción al trabajo empieza a ser nociva para la pareja cuando las prioridades de ambos son diferentes. Si al inicio de la relación los dos acordaron que uno de ellos trabajaría largas horas para construir un patrimonio a futuro, para viajar, para pagar los estudios de los hijos, etc., entonces será más fácil que la pareja que está más tiempo en casa pueda sobrellevar la situación. Pero si no hay un acuerdo sobre el tiempo que la pareja dedicará al trabajo, o la cantidad y calidad de tiempo que convivirán juntos, entonces puede ser un problema muy serio, ya que la persona que sufre la ausencia deja de sentirse tomada en cuenta.

Pero no todo se trata de acuerdos, es muy importante reconocer que como cualquier adicción, la necesidad de una persona de pasar tantas horas en el trabajo puede ser una táctica de evasión para no tener que enfrentar situaciones que se dan en otras áreas de su vida, por ejemplo en casa, con la pareja o los hijos. Entonces, la pregunta a responder no es “¿por qué mi pareja pasa tantas horas en el trabajo?” La pregunta a analizar sería "¿para qué lo hace?", y esta respuesta sólo la puede dar quien se ausenta. Construir una relación de pareja saludable no es algo que se da unilateralmente, se da entre dos, y sin importar cuánto tiempo lleven juntos, mientras uno no esté contento con la relación es suficiente para que ésta no funcione. Así que, si la adicción al trabajo te está alejando de tu pareja, es hora de ponerte en acción, antes que la necesidad emocional y física los lleve a tomar una decisión cuyos efectos sean irreversibles.

Tus siguientes pasos para enfrentar el reto emocional con claridad y confianza:

¡Prepárate!
El éxito de una pareja depende de dos. Sin embargo, quien no está contento es quien primero tiene la responsabilidad de hacérselo saber al otro integrante cuanto antes para evitar que la desconexión crezca. Para prepararte a reconectarte con tu pareja debes tener claro qué necesitas de ella; por ello, durante diez días obsérvala cuidadosamente en su actuar contigo y en su desempeño diario. Anota aquello de su comportamiento hacia ti que no te gusta, y también lo que sí y cómo te sientes. Describe por qué su presencia es importante para ti y por qué su cercanía es vital para que la relación crezca. Después del décimo día siéntate con ella y comparte lo que sientes (positivo y negativo). Intenta ser claro y no ofensivo. No te quejes ni la culpes, sólo describe qué observaste y cómo te sientes con lo que observaste. Hazle saber cómo te sientes con su presencia y con ausencia. Usa el corazón no la cabeza para hablar.

Ponte en acción!

Ya que hayas hecho el punto anterior y si tu pareja está de acuerdo, es hora de recuperar la intimidad perdida. En el caso de quien no está presente, debe tener muy claro “para qué” se ausenta tanto. Si bien para muchas personas el éxito está mayormente ligado con el trabajo y el dinero, es importante comprender que dicho éxito y felicidad también incluye otras áreas como la familia, la pareja y el crecimiento emocional. Y en cuanto al amor, éste es una cuestión de prioridades, no del tiempo que sobra para compartir. Si realmente les interesa tener una relación exitosa, ambos deberán reajustar sus prioridades, establecer un calendario para maximizar el tiempo que pasan juntos, asignar horarios, actividades juntos (tenis, boliche, cine, etc.), fechas especiales para compartirlas juntos e incluso tareas domésticas si comparten el hogar. Asegúrense que exista un equilibrio en lo que cada uno hará. Hagan su calendario mes tras mes.

¿Qué sigue para ustedes?

Metas en común. “Casi no te veo”, “no hay dinero”, “ya no me escuchas”, “me estás descuidando”. En toda relación hay cuatro áreas principales que unen a la pareja. Comunicación, tiempo, dinero e intimidad. Más no es su ausencia lo único que acaba con la relación. Es la falta de metas y propósitos en común lo que puede impedir un enfoque compartido vital para fortalecer la unión. Pues aunque el vínculo emocional se pierde por lo que falta, éste se reactiva frente al esfuerzo por lo que se lucha en conjunto por obtener. Reflexionen qué sueños a corto, mediano y largo plazo tienen en común. Es hora de vivir la relación con un patrimonio emocional a construir. Anoten qué cosas quieren lograr en uno, tres o cinco años y determinen qué necesitan hacer juntos para obtenerlas, aunque esto implique horas extra de trabajo para irse de vacaciones en el año, hacer una cuenta especial de ahorros, tener un día de pareja a la semana, o incluso vivir más cerca de la oficina para no perder tiempo en traslados, etc.

Por último, dicen que quien mucho se ausenta poco quiere estar. Entonces la pregunta debe ser: ¿Qué quieres hacer con esa persona que constantemente no está? Nadie merece la ausencia constante de la pareja, mejor…Dale Next!
¿Deseas más herramientas para construir una relación de pareja saludable? Adquiere mi libro “Dale Next! a los problemas de pareja y suscríbete a mis redes sociales. Hasta la próxima amigos, mientras tanto, atrévete a vivir una vida sin límites!


Etiquetado bajo:

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar