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06 Oct
Mujeres y el divorcio
Escrito por Margarita Szlak
Leído 1589 veces | Publicado en Psicólogo
 
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Parece que después de un divorcio, se llega al momento de buscar de nuevo la felicidad.

Veamos que sucede en el caso de una mujer. La mujer no llega al divorcio, sólo por sentirse infeliz, o agobiada o traicionada. Creo que hay causas que son muy importantes por las que una persona (en nuestro caso la mujer) no puede dejar pasar y debe recurrir al divorcio:

1) Toxicomanía (cualquier tipo de vicio) Por ejemplo el alcoholismo puede inducir a la violencia y al maltrato psíquico y físico hacia su persona o a los hijos.  

2) Desórdenes mentales graves que pueden llevar a la locura del partenaire. Estas situaciones y que no tienen reversibilidad alteran el vínculo y la relación de pareja

3) Relaciones sexuales no consentidas entre ambos, lo que indicaría un abuso sexual.

 

Estas son algunas causas o razones límites que producen muchísimo daño y que hacen atravesar a una persona por una catarata de emociones que tienen diferentes etapas: la primera de las cuales es caer en shock emocional o afectivo, donde se lamenta y se llora amargamente lo ocurrido; cuando ya no quedan más lagrimas que verter se entra en una especie de negación del suceso y eso evidentemente produce nuevamente confusión hasta que se llega a una comprensión casi intelectual y una decisión ; el divorcio.

Una mujer piensa mucho este tema y más si hay hijos de por medio. Pero realmente los hijos no deben ser un motivo para que se tolere situaciones dolorosas o faltas de respeto, hostilidad, malos tratos o locura por parte del partenaire.

Justamente para poder preservarse, cuidarse y preservar-cuidar a los hijos frente a realidades de este tipo es necesario ser valiente y enfrentar ese difícil trance.

Claro que luego de haberlo atravesado, de haberlo pasado uno puede pensar: ¡qué tonta que fui, por qué no lo hice antes!

En general al liberarse de un horror, de lo que se trata es de acariciar rápidamente una nueva esperanza, una nueva expectativa puesta en una nueva pareja. Pero…¡aguas!! Se debe tener mucho cuidado para no repetir el mismo patrón de elección de pareja.

Por eso hay que darse un tiempo para procesar y elaborar ese duelo esa la ruptura con el marido o la pareja.; de lo contrario la tendencia es repetir ese error.

Esa repetición puede no ser exacta, pero puede conducir al mismo lugar; la infelicidad, la separación.

Por eso, para NO repetir, debemos primeramente darnos el tiempo de pensar, de reflexionar y de elaborar todo lo sucedido, como para tener la fuerza, el deseo de comenzar un nuevo ciclo en la vida sintiendo fundamentalmente una recuperación de sí misma.

 

Parece que después de un divorcio, se llega al momento de buscar de nuevo la felicidad.

Veamos que sucede en el caso de una mujer. La mujer no llega al divorcio, sólo por sentirse infeliz, o agobiada o traicionada. Creo que hay causas que son muy importantes por las que una persona (en nuestro caso la mujer) no puede dejar pasar y debe recurrir al divorcio:

1)    Toxicomanía (cualquier tipo de vicio) Por ejemplo el alcoholismo puede inducir a la violencia y al maltrato psíquico y físico hacia su persona o a los hijos. 

2)    Desórdenes mentales graves que pueden llevar a la locura del partenaire. Estas situaciones y que no tienen reversibilidad alteran el vínculo y la relación de pareja

3)    Relaciones sexuales no consentidas entre ambos, lo que indicaría un abuso sexual.

Estas son algunas causas o razones límites que producen muchísimo daño y que hacen atravesar a una persona por una catarata de emociones que tienen diferentes etapas: la primera de las cuales es caer en shock emocional o afectivo, donde se lamenta y se llora amargamente lo ocurrido; cuando ya no quedan más lagrimas que verter se entra en una especie de negación del suceso y eso evidentemente produce nuevamente confusión hasta que se llega a una comprensión casi intelectual y una decisión ; el divorcio.

Una mujer piensa mucho este tema y más si hay hijos de por medio. Pero realmente los hijos no deben ser un motivo para que se tolere situaciones dolorosas o faltas de respeto, hostilidad, malos tratos o locura por parte del partenaire.

Justamente para poder preservarse, cuidarse y preservar-cuidar a los hijos frente a realidades de este tipo es necesario ser valiente y enfrentar ese difícil trance.

Claro que luego de haberlo atravesado, de haberlo pasado uno puede pensar: ¡qué tonta que fui, por qué no lo hice antes!

En general al liberarse de un horror, de lo que se trata es de acariciar rápidamente una nueva esperanza, una nueva expectativa puesta en una nueva pareja. Pero…¡aguas!! Se debe tener mucho cuidado para no repetir el mismo patrón de elección de pareja.

Por eso hay que darse un tiempo para procesar y elaborar ese duelo esa la ruptura con el marido o la pareja.; de lo contrario la tendencia es repetir ese error.

Esa repetición puede no ser exacta, pero puede conducir al mismo lugar; la infelicidad, la separación.

Por eso, para NO repetir, debemos primeramente darnos el tiempo de pensar, de reflexionar y de elaborar todo lo sucedido, como para tener la fuerza, el deseo de comenzar un nuevo ciclo en la vida sintiendo fundamentalmente una recuperación de sí misma.


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