29 May
Sexualidad, qué y cómo decirle a los niños y adolescentes.
Escrito por Miguel A. de Leon
Leído 191 veces | Publicado en Psicólogo
 
Valora este artículo
(0 Votos)

Al hablar con niños o adolescentes sobre sexualidad es importante hacerles saber la diferencia entre sexo y sexualidad.

En este sentido, podemos decir que:
SEXO: Son las características físicas y biológicas, genéticamente heredadas, que permite identificar a las personas por sus diferencias corporales.
SEXUALIDAD: Se refiere a la expresión psicológica y social del sexo; se da a partir del nacimiento y es dinámica, es decir, es un proceso cambiante a través de la vida. La percepción íntima de sentirnos hombres o mujeres. La forma de expresar nuestra sexualidad según el sexo que tengamos lo determina la cultura; por lo tanto, la sexualidad es aprendida, no es instintiva del todo y con base en un modelo a seguir. Su objetivo es el placer y las relaciones interpersonales. Abarca toda nuestra vida, involucra sentimientos, emociones, actitudes, pensamientos y comportamientos.
La educación sexual implica información verbal, voluntaria y consciente; así como actitudes pre verbales, involuntarias e inconscientes que pueden ser negativas o positivas; además de las vivencias que desarrollan las habilidades necesarias para la expresión funcional de la sexualidad. La educación sexual puede presentarse de tres formas:
1. Informal. Por parte de los padres, a partir de la información que proporcionan conscientemente con base en sus conocimientos y experiencia y por el modelo a seguir que ofrecen hacia los hijos.
2. Formal. Información que da la escuela de manera educativa y propositiva.
3. No formal. Toda la información que puede llegar de los medios masivos de comunicación, radio, T.V., cine, prensa, internet, etc.
Si la educación sexual se da de manera positiva a partir de los valores y creencias familiares, además de presentar el tema de forma objetiva, que implica describir el hecho tal como es con sus ventajas y desventajas, estaríamos fomentando:
• Asumir y ejercer la sexualidad de forma libre.
• Tomar decisiones libre y responsablemente.
• Asumir una conducta sexual objetiva.
• Madurez para asumir y enfrentar consecuencias.
Cuando se habla de sexualidad con los niños es importante atender y responder sus dudas y proporcionar sólo la información necesaria y adecuada a su edad, pedirles información para entender y clarificar a partir de dónde o por qué tiene esa duda y sobre todo ser claros, precisos y objetivos al darles información y respuesta.
Con los adolescentes es importante respetar su privacidad y no forzar el diálogo para obtener información más allá de la que el adolescente quiera compartir, fomentar espacios de confianza en los que el adolescente se sienta seguro de expresar sus dudas, inquietudes y vivencias y hablar, sobre todo, de las ventajas y desventajas de una sexualidad responsable.
Y principalmente, para ambos casos, sería importante preguntarse ¿Cómo asumo mi sexualidad? ¿Qué tan a gusto me siento con mi sexualidad? ¿Qué y cómo quiero que mis hijos aprendan sobre su sexualidad? ¿Cómo quiero que mis hijos vivan y expresen su sexualidad? Pues todo esto puede ser un factor importante que influya en la forma y el contenido que compartamos y enseñemos a nuestros hijos.
Una educación sexual positiva y sana nos protege, nos enseña a poner límites claros, nos permite conocernos, expresarnos y relacionarnos funcionalmente.
La sexualidad no es mala. Se vuelve confusa, turbia y conflictiva cuando se le deposita contenido o mensajes negativos con prejuicios y paradigmas. La sexualidad es parte de la naturaleza humana y una educación sexual positiva es importante para desarrollar una sexualidad libre y sana.

 


Etiquetado bajo:

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar