¡Nana, Nana! Gritaba emocionada Celia mientras corría acelerada hacia el fondo del gran jardín, donde su nana Mago cortaba unas hermosas flores para el concierto de piano que daría su madre esa tarde, en la casona de Tacubaya.


-¿Te mandó o entregó algo para mi, Nana?

Mucho se ha argumentado que la relación entre las mujeres denota altos índices de deslealtad y traición, sumado a un sinnúmero de calificativos que buscan denostar las alianzas entre el género que es sinónimo de vida.

Estamos en marzo y países de casi todos los colores, culturas y regímenes celebran el Día Internacional de las Mujeres cada 8 de marzo desde 1917. Por ello el tema que abordaré será sobre mujeres, quizá habrá algún varón que levante la ceja y cuestione ¿por qué no hay un día del hombre o un Instituto Nacional de los Hombres? Les aclaro, a quien le dediquen un día al año para conmemorarle, es seguro que la sociedad tiene por ahí alguna deuda histórica, les invito a revisar las efemérides. Cuando estas celebraciones no existan, es porque ya les restituyeron sus derechos. Pero además, leer un artículo sobre mujeres puede resultar una gran oportunidad para hombres curiosos y creativos y conocer mejor a la “otra mitad del cielo” (o sea, nosotras).

Los manglares son como el amor verdadero. Tienen gran capacidad de adaptación, de estar evolucionando a las condiciones que se presenten siempre generando bienestar en su entorno. El manglar, como el amor trascendente, tiene la capacidad de darse con generosidad a su rededor en un número inimaginable de servicios ambientales y de hecho, gran parte de la vida del planeta se sustenta en la existencia de los manglares.

Considero que abordar el tema del amor es aproximarse a uno de los más grandes enigmas de la humanidad. Entrar en esta compleja materia con la finalidad de aclarar ciertos aspectos de lo que comúnmente hemos denominado “el amor en pareja” nos lleva a plantear que el amor como condición y praxis humana se expresa en el marco del horizonte cultural marcado por quienes nos precedieron, porque el discurso de la cultura es lo que otorga sentido y significado a nuestras actitudes y acciones; con ella crecimos, la tenemos internalizada y la expresamos a través de cada suspiro, ilusión y hasta posición erótica.

A finales del año 2013, nos percatamos de una serie de escenas, videos y fotografías en las que el Presidente de la Nación más poderosa del Mundo, el carismático Barack Obama se entretenía tomándose fotos con la guapa y bella Primer Ministro de Dinamarca, la Sra. Helle Thorning Schmidt y el alegre y no menos bromista, el también Primer Ministro Británico David Cameron. La escena de alegre intercambio de fotografías, provocó la molestia de la esposa de Obama, la gallarda y distinguida Michelle Obama.

En estos días en que estamos estrenando el 2014, convendría hacer un alto en el camino para decidir cambios en nuestras vidas y darnos la oportunidad de enfrentar retos, abordar pendientes o cerrar ciclos, y bien podría ser el caso de pensar en la fidelidad.