lecturas nuevo

banner una lineaBanner DPM 670X135 90901urano

La familia política tiene una serie de roles muy fuertes en la psicología social del mexicano, pues en épocas todavía no tan pretéritas la mujer pasaba en muchas formas a pertenecer a la familia del esposo y hasta dejaba su segundo apellido en prenda, situación que no se ha perdido totalmente.

Los procesos de reproducción social, pasan de generación en generación, pero también de familia a familia lo cual hace una operación matemática de que cada matrimonio va reproduciendo sus valores y características socioculturales exponencialmente en líneas horizontales y verticales.

Una de las cuestiones que afectan primero a una persona que sufre una separación, son sin duda las secuencias en su vida social. En este sentido nos referimos a aquellas personas que han vivido ya sea en matrimonio o en unión libre por un tiempo, al menos unos 4 ó 5 años, en los que ya habrían de alguna forma configurado, una serie de relaciones que les involucraban más allá de los círculos secundarios de amistades comunes, como ex alumnos de la prepa o de la universidad, etc.

Aquí nos referimos ya un involucramiento que se ha derivado en la interacción de dos grupos familiares y en el cual también los núcleos de amistades cercanas son en gran medida de ambos.

Por tanto la separación conlleva una ruptura de ambos en un sentido u otro, esa interacción que se tenía con el grupo familiar de la pareja, de amistades confluyentes y hasta de sitios y lugares en común. Todo esto sería relativamente fácil de superar, pero:

¿Por qué es tan traumática la fractura de una pareja bajo estas premisas?

Al margen de las creencias morales y/o religiosas que cada persona practica; la realidad en gran parte del mundo, nos muestra una importante diversidad de formas de unión entre dos personas, que no solo han roto paradigmas sociales, sino que han forzado a no pocos Estados o bien a Gobiernos Estatales o Regionales, como lo es el caso del Distrito Federal en México, a que articulen una serie de transformaciones jurídicas que tutelen y den un marco jurídico a la unión de personas, ya no solo heterosexuales, sino también del mismo sexo.

Si bien el fin primordial del matrimonio es el de la reproducción de la especie y asegurar formas congruentes y viables de heredar los bienes tangibles y de los valores culturales también intangibles por medio de la herencia de una generación a otra; esta época nos permite apreciar nuevas formas del matrimonio desde los lésbico-gay, hasta aquellos heterosexuales que han decidido no tener hijos o no adoptarlos en un momento dado.

Hablar del Climaterio o de la Menopausia, es abordar un tema lleno de representaciones culturales que van variando de una cultura a otra; por lo que más allá de dar sugerencia alguna nos permitimos hacer una breve descripción de algunas formas de ver o sentir de cada sociedad este procesos biológico natural en las mujeres y cómo se asimila, en nuestra cultura que supuestamente es más “educada o enterada” que otras.

En nuestra cultura, existen lenguajes ocultos; que le indican a la misma comunidad con quienes sí deben casarse, del porqué sí o del por qué no, las que comentaremos en la parte final de este documento. Ahora veremos a un “agente consumidor de matrimonios”:

     Los Celos.- Entre las causales más comunes para que un matrimonio fracase, están los celos, sean por supuestas o reales infidelidades, por celos profesionales, afectivos, etc. Pero siempre habrá un pequeño o gran ingrediente de celos en una      ruptura sentimental.

Una de las primeras reflexiones que debemos de comprender es que si bien matrimonio y familia no son exactamente lo mismo, van en una construcción paralela y no puede haber o existir el uno sin el otro, pues al llevarse a cabo un matrimonio automáticamente estamos frente a una familia, la cual puede ser de dos o más personas. Mucho se ha comentado que el matrimonio como tal, ha dejado de existir en sus formas tradicionales, es decir: Papá, Mamá, hijitos, abuelita; además del perico, perros, gatos y hasta se incluyen hasta yernos y nueras…