05 Jun
Asesinatos a la Comunidad LGBT ¿por odio o por miedo?
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Asesinatos a la Comunidad LGBT ¿por odio o por miedo?
“Agresiones, acoso u hostigamiento y discriminación
sufrieron las víctimas antes de ser asesinadas, pero estos
elementos no siempre importaron en las líneas de investigación.”
(Letra S; 2019: 33)

En una mesa redonda a la que asistí, donde el tema era “La homosexualidad en México”, me encontré con que, más que la exposición del tema, algunas preguntas de la audiencia fueron más impresionantes aunado al miedo mostrado mediante sus expresiones corporales y gestos: “¿Es contagiosa la homosexualidad? ¿Se puede curar? ¿Cómo evitar que nuestros hijos caigan en la homosexualidad? ¿Cómo identificar de forma temprana los síntomas? ¿Les afectan los juegos que no van con su sexo?...”
Lo anterior denota como, en nuestro país, continúa vigente el pensamiento de que la homosexualidad es una enfermedad, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1990, encontró razones para eliminarla del catálogo de enfermedades mentales; además se considera un problema social urgente de eliminar, y subyace la idea de que las personas homosexuales son diferentes de las “personas normales”. Bajo esta circunstancia cabe señalar que México se ubica en el segundo lugar a nivel mundial en crímenes de oído por orientación sexual (ENADIS; 2017).
De acuerdo con la organización Letra S (2019) 473 personas fueron asesinadas en el sexenio anterior simplemente por ser gays, lesbianas, transexuales… En promedio “79 personas LGBT son asesinadas al año en nuestro país, lo que equivale a 6.5 homicidios por mes” (P. 13). La organización expresa que el hecho de establecer el 17 de mayo como el día internacional contra la homofobia representa un avance en cuanto al reconocimiento de derechos de las personas que integran la Comunidad LGBT, aunque aún hay una gran resistencia de grupos pro-familia y políticos conservadores.
Otro dato muy grave que señala la citada organización es: el rasgo más frecuente, que caracteriza a los homicidios de personas LGBT, es la crueldad con que son cometidos. Por lo general “(…) las víctimas habrían sufrido violencia sexual antes o después de ser asesinadas y los cuerpos (…) aparecieron con ‘marcas de tortura´ o signos claros de ensañamiento” (P. 15). La pregunta central es ¿Por qué les torturan y asesinan? La respuesta inmediata es: les asesinan por HOMOFOBIA, pero ésta ¿cómo surge, en qué se basa?
Simone de Beauvoir nos dice que “Ningún colectivo se define nunca como Uno sin enunciar inmediatamente al Otro frente a sí […]: para el aldeano, todas las personas que no pertenecen a su aldea son ‘otros’ sospechosos; para el nativo de un país, los habitantes de países que no son el suyo aparecen como ‘extranjeros’; los judíos son ‘otros’ para el antisemita, los negros para los racistas estadounidenses, los indígenas para los colonos, los proletarios para las clases pudientes”. (Beauvoir, Simone; 2002: 5); agregaríamos a esto: Cristianismo frente al Islamismo y viceversa; la persona heterosexual ve su contraparte en la persona homosexual y aquí se basan muchas de las violencias y discriminaciones hacia la otredad.
Para Marina Castañeda (1999) la homofobia es el miedo o rechazo a la homosexualidad, algo natural como ocurre con “el temor al fuego, pero no lo es, es un fenómeno cultural que no es universal, ni toma las mismas formas, ni tiene el mismo significado en todas partes.” (Castañeda, Marina; 1999: 109) Norma López Méndez (2006) define a la homofobia como “la actitud que tienen algunas personas hacia las lesbianas, gays y transexuales, principalmente. Son actitudes negativas que pueden ir desde la exclamación `joto’, `tortillera´, hasta las actitudes personales como por ejemplo: cambiarse de asiento en el Metro, pues `no sea que quiera ligarme´ o `no se me vaya a pegar´, negarles la entrada en los restaurantes o en algún servicio médico pues `qué tal que tenga SIDA y me contagie´” (P. 21). O no aceptar un trasplante de hígado de una persona gay, como ocurrió con un famoso cantante mexicano. Esto puede llevar a violencias como: insulto, burla, discriminación y hasta el asesinato por el solo “delito” de ser homosexuales y no ocultarlo, sino más bien hacerse “descaradamente” visibles, ante lo cual se plantea la homofobia como una conducta socialmente aceptada y valida en muchas culturas.
De acuerdo con la OMS, entre los países miembros de las Naciones Unidas (ONU): existen 123 países en los que aceptan como legales las relaciones entre personas del mismo sexo, en 70 países, aún se criminalizan, en 6 países hay pena de muerte para quienes practican la homosexualidad y al menos en 32 países se limita la libertad de expresar su orientación sexual públicamente. En 26 países ya se reconoce el matrimonio entre parejas del mismo sexo. (Revista Expansión; 2019).
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS: 2017) “(…) se entenderá como discriminación la homofobia, misoginia, cualquier manifestación de xenofobia, segregación racial, antisemitismo, así como la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia.” Devela la ENADIS que: 7 de cada 10 personas homosexuales consideran que en México no se respetan sus derechos; 4 de cada 10 mexicanos, no estarían dispuestos a vivir con personas homosexuales; Intolerantes con las/los homosexuales son: 42.8% la policía y 35.3% Iglesias o congregaciones.
Consideramos que la causa de discriminación y violencias definidas aquí como homofobia, tiene uno de sus más fuertes fundamentos en el patriarcado quien dicta “el deber ser” en la vida afectiva-sexual. Las personas homosexuales, al no acatar tales mandatos, resultan rechazadas y sujetas a violencias de diferentes niveles. Coincidimos con quienes plantean que en una sociedad igualitaria la homofobia se extinguiría, pues sin las normas, ritos y mitos establecidos por el patriarcado, sería posible que las personas pudieran amar a quienes ellas decidieran sin vivir la discriminación y exclusión de derechos.
Al desmontar el patriarcado se pueden erradicar múltiples violencias, entre ellas la homofobia, pues esta y los prejuicios son los causantes de crímenes de odio. Quienes desprecian a la comunidad LGBT fundan el valor de las personas sobre su cuerpo, su forma de vestir, de conducirse, es decir, en su apariencia, dejando de lado todo lo que pueden aportar a la humanidad al tener una forma de ser distintas. Para comenzar a hacer un cambio podríamos platicar, conocerles y verles sin prejuicios, para no quedarnos con la base del desconocimiento y el enorme miedo que produce la homosexualidad; descubrir quiénes son, acercarnos, apoyarles y tratarles como a otra persona más y en conjunto construir una sociedad más igualitaria, justa y con mayor armonía. Así podría erradicarse el odio y el miedo ¿por qué no intentarlo?


Referencias:

Brito, Alejandro (Coordinador) y Martínez Cruz, Samuel (Investigación) (2019). Violencia extrema. Los asesinatos de personas LGBTTT en México: los saldos del sexenio (2013-2018). LETRA S. México.
Castañeda, Marina (1999). La experiencia homosexual. Para comprender la homosexualidad desde dentro y desde fuera. Editorial Paidós. Contextos. México.
Encuesta Nacional sobre Discriminación (2017)
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/EstSociodemo/ENADIS2017_08.pdf
López Méndez, Norma (2006). Una mirada a la homofobia desde el Trabajo Social. Tesis de licenciatura. ENTS – Universidad Nacional Autónoma de México. México.
Revista Expansión (2019). https://expansion.mx/tendencias/2019/05/17/7-datos-sobre-el-dia-internacional-contra-la-homofobia

 


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