03 Nov
Autoestima
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Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.

¿Qué tal anda tu autoestima? Mucha gente vive con un mal concepto de sí mimo, cree que no merece nada, que no vale nada, que a nadie le importa lo que ocurra con su vida. Algunos viven para agradar a los demás, pero no a sí mismos, pues creen que no tienen el derecho de ello, y cuando empiezan a disfrutar algo, se sienten culpables, como si estuvieran haciendo algo malo, piensan que no son importantes para nadie, pues en ocasiones eso se les ha hecho sentir consciente o inconscientemente por personas cercanas, especialmente, sus seres amados.

La autoestima es el sentimiento valorativo de nosotros mismos, de quienes somos, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros los demás (padres, maestros), compañeros, amigos y las ex-periencias que vamos adquiriendo.

La autoestima es fundamental para la felicidad en el matrimonio y se da en mucho, por lo que nuestro cónyuge nos dice, lo que expresa de nosotros, de cuanto nos ama, nos acepta o nos admira, pero nos afecta negativamente, cuando lo que nos dice, se reduce a quieras, reclamos y críticas, todo lo anterior de una manera bilateral, es decir, nuestras palabras, comentarios y actitudes afectan a nuestro cónyuge, en la misma medida que somos afectados nosotros. 

El concepto que tienes de ti…

Está relacionado con tu pasado. No te acuerdes de las cosas pasadas, ni traigas a memoria las cosas antiguas. Es necesario perdonar el pasado, perdonarte a ti mismo). Te tengo una buena no-ticia: Dios ya perdonó tu pasado. No vivas en el pasado.

Está relacionado con tu presente. Lo que estás viviendo y cómo te afecta. Estar pasando por un momento de crisis o de prueba, te hace sentir al borde del fracaso, que tu matrimonio se va a pique y que no vale la pena seguir. Disfruta tu presente.

Está relacionado con tu futuro. ¿En qué terminará todo esto? ¿Podremos salir adelante? ¿Al-canzaré la felicidad? Vencer tus temores, ansiedad por las cosas que están pendientes y por las oportunidades no tomadas. No te desesperes por tu futuro.

Jesús dijo que debemos amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos, lo cual representa una buena medida del amor.

Alta autoestima. No pienses de ti, más de lo que realmente eres. Las caídas son dolorosas.

Baja autoestima. No pienses de ti de manera despreciativa. No vivas en un pozo.

Autoestima equilibrada. Ámate para que tu cónyuge te pueda amar.

El concepto que Dios tiene de ti, ese es el más importante, pues es real y verdadero. 

 

autoestima

Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.

¿Qué tal anda tu autoestima? Mucha gente vive con un mal concepto de sí mimo, cree que no merece nada, que no vale nada, que a nadie le importa lo que ocurra con su vida. Algunos viven para agradar a los demás, pero no a sí mismos, pues creen que no tienen el derecho de ello, y cuando empiezan a disfrutar algo, se sienten culpables, como si estuvieran haciendo algo malo, piensan que no son importantes para nadie, pues en ocasiones eso se les ha hecho sentir consciente o inconscientemente por personas cercanas, especialmente, sus seres amados.

La autoestima es el sentimiento valorativo de nosotros mismos, de quienes somos, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros los demás (padres, maestros), compañeros, amigos y las experiencias que vamos adquiriendo.

La autoestima es fundamental para la felicidad en el matrimonio y se da en mucho, por lo que nuestro cónyuge nos dice, lo que expresa de nosotros, de cuanto nos ama, nos acepta o nos admira, pero nos afecta negativamente, cuando lo que nos dice, se reduce a quieras, reclamos y críticas, todo lo anterior de una manera bilateral, es decir, nuestras palabras, comentarios y actitudes afectan a nuestro cónyuge, en la misma medida que somos afectados nosotros.

El concepto que tienes de ti…

Está relacionado con tu pasado. No te acuerdes de las cosas pasadas, ni traigas a memoria las cosas antiguas. Es necesario perdonar el pasado, perdonarte a ti mismo). Te tengo una buena noticia: Dios ya perdonó tu pasado. No vivas en el pasado.

Está relacionado con tu presente. Lo que estás viviendo y cómo te afecta. Estar pasando por un momento de crisis o de prueba, te hace sentir al borde del fracaso, que tu matrimonio se va a pique y que no vale la pena seguir. Disfruta tu presente.

Está relacionado con tu futuro. ¿En qué terminará todo esto? ¿Podremos salir adelante? ¿Alcanzaré la felicidad? Vencer tus temores, ansiedad por las cosas que están pendientes y por las oportunidades no tomadas. No te desesperes por tu futuro.

Jesús dijo que debemos amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos, lo cual representa una buena medida del amor.

Alta autoestima. No pienses de ti, más de lo que realmente eres. Las caídas son dolorosas.

Baja autoestima. No pienses de ti de manera despreciativa. No vivas en un pozo.

Autoestima equilibrada. Ámate para que tu cónyuge te pueda amar.

El concepto que Dios tiene de ti, ese es el más importante, pues es real y verdadero


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