01 Jun
Infidelidad, poder y arrogancia
Escrito por Infidelidad
Leído 5296 veces | Publicado en Estudios
 
Valora este artículo
(0 Votos)

Por: Mtra. Adriana Gómez (Contactar)

 

Por donde volteamos existen traiciones, deslealtades e infidelidades. Me interesa ejemplificar esto con lo que ha pasado estos últimos meses. Son situaciones que estamos viviendo mundialmente que nos ponen a reflexionar sobre lo que está ocurriendo con mayor frecuencia en todos lados: El fenómeno de la arrogancia, las mentiras e infidelidades en personas con mucho poder y gran prestigio.

 

Me estoy refiriendo a Dominique Strauss-Kahn quien traicionó con su comportamiento al Fondo Monetario Internacional y a Arnold Schwarzeneger que le mintió no sólo a su esposa sino a todas las personas que votaron por él en California.

 

Cuando alguien es líder o se encuentra en la cabeza de una institución en cualquiera de sus formas, le otorgamos el poder con la esperanza de que esta persona no abuse de su situación y tome ventaja de aquellos que tienen menos poder. Pero al parecer, el ser humano no está listo en la mayoría de los casos, para tener exceso de poder.

 

Dominque Strauss-Kahn se estaba preparando para ser el próximo presidente de Francia, pues era el favorito para derrotar a Nicolas Sarkozy para la presidencia del próximo año. Sus amigos decían que era una persona altamente brillante y decente. Todo esto cambió el 14 de Mayo de este año en Nueva York, en una suite de 3,000 dólares la noche, alrededor del medio día, que entró una muchacha inmigrante Africana de 32 años a limpiar la habitación, pensando que no había nadie y sale Strauss-Kahn del baño obligando a esta muchacha a tener conductas sexuales con él, eventualmente ella logró huir de la suite, el hotel habló a la policía y lograron arrestarlo, antes de que despegará el avión para su regreso a Francia.

 

Por otro lado, Arnold Schwarzenegger quien está casado con María Shriver hija de un grande personaje de la dinastía política de Estados Unidos quien siempre apoyo y cuido a su esposo, mientras él llevaba una doble vida al ser amante de su empleada doméstica, la guatemalteca Mildred Patricia Baena (Paty) con la cual tuvo un hijo que hoy tiene más de 10 años.

 

Las personas que tienen poder así como los narcisistas tienden a realizar conductas arriesgadas, piensan que las reglas no aplican para ellos. Por lo general están rodeadas de personas que tienen algún tipo de interés ya sea económico, social o político y los ayudan a esconder su “ropa sucia”.

 

Uno de los mayores problemas que viven las víctimas es que no se atreven a declarar y retar a personas tan poderosas en culturas tan tolerantes a estas situaciones y los lleva a vivir mayor dolor e incluso quedan ridiculizados, por eso cuando sale algún tipo de información sobre casos como estos, es frecuente que otras personas salgan a la luz y revelen los abusos que sufrieron.

 

El poder y la fama viene acompañado de oportunidades para cometer infidelidades. Sin embargo el poder no sólo lo tiene los ricos, los poderosos y famosos, pues el abuso de poder está en todas partes, lo vemos siempre, en situaciones cotidianas. Por dar algunos ejemplos: El esposo/a abusa de la confianza de su mujer o de su marido al serle infiel porque la pareja tiene un contrato y no se respeta, esto genera frustración y puede llevar a su vez a la víctima a actuar su enojo y abusa emocionalmente de sus hijos y su servidumbre al descargar su ira contra ellos, las muchachas abusan de los niños cuando los padres no se encuentran y los niños de sus compañeros de escuela llegando a ser “Bullys” o víctimas de bullying”. Otros ejemplos son las pandillas que abusan de alguien, el soldado que llega al pueblo a abusar de las mujeres, etc., hay una infinidad de situaciones que está viviendo la humanidad donde existe el placer perverso de tener la vida del otro en sus manos.

 

Todos en algún momento hemos estado en una situación de poder, por más pequeño que sea ese momento. Por lo tanto, concluyó que en esos momentos debemos de ver el poder como un privilegio y no una oportunidad para cometer una infidelidad o un abuso en cualquiera de sus formas.

 

*Las opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor.

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar