01 Abr
Investigaciones sobre infidelidad
Escrito por Infidelidad
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Por: Mtra. Adriana Gómez Santa María (Contactar)

 

Las infidelidades nunca se olvidan, pero es como los ríos, varían en su origen y en su destino.

 

Todo el mundo tiene algo que opinar sobre la infidelidad, es un asunto que levanta pasiones y no deja indiferente a nadie. Analizar el eterno conflicto que producen en el ser humano el deseo de libertad sexual y la necesidad de estabilidad que aporta la monogamia.

 

Actualmente se ha encontrado que la infidelidad tiene un impacto significativo tanto en la estabilidad como en el funcionamiento de una relación de pareja, lo cual hace al estudio de este fenómeno una tarea crucial. Se han encontrado diversos factores que ejercen una influencia directa en la ocurrencia de la infidelidad. Estos incluyen la naturaleza de la relación, como por ejemplo: insatisfacción y factores relacionados al individuo incluyendo sus creencias acerca del amor y de la sexualidad (Wiederman y Hurd, 1999). Sin embargo, los investigadores hasta el día de hoy no han dado cuenta de otros comportamientos diferentes a la relación sexual que puedan corresponder a este constructo.

 

Una revisión muy reciente de la infidelidad en relaciones de alto compromiso efectuado por Blow y Hartnett (2005) encontró que los comportamientos particulares que constituyen la infidelidad continúan bajo investigación. Esto, junto con la atención que ponen los medios de comunicación, le dan al tema de la infidelidad un atractivo para continuar escribiendo sobre un asunto que hace aportaciones novedosas.

 

La cultura occidental refleja y refuerza la visión de que el amor, la sexualidad y el compromiso están íntimamente relacionados en relaciones románticas y la exclusividad sexual es una de las normas consideras indispensables para compaginar estos tres elementos (West y Fallon, 2005).

 

Cualquier tipo de engaño nos cuestiona sobre la confianza y nuestros valores que tenemos, pero la traición sexual desencadena profundas heridas emocionales que tienen que ver con el amor, el abandono, fantasías, con nuestros peores miedos y los de nuestra pareja. Las emociones que genera una infidelidad son tan primarias, que es muy difícil entender lo que una infidelidad realmente significa. Lo anterior es especialmente cierto en el matrimonio. La intimidad física afuera de la pareja es considerada como inaceptable por la mayoría cultural. Sin embargo, la investigación confirma que la ocurrencia de este comportamiento es basta. Por lo tanto, parece ser que las actitudes y las intenciones relativas a la infidelidad no necesariamente son equivalentes al comportamiento. Más aún, la noción de exclusividad no está limitada al comportamiento sexual. Incluye un rango de conductas relacionales y la investigación sugiere que hay diferencias individuales en actitudes y valores que nublan los límites de lo que se considera aceptable e inaceptable. Esta variabilidad en la descripción del comportamiento que se considera permisiva con alguien diferente a la pareja, hace que el concepto de infidelidad sea difícil de definir. Por lo tanto, tenemos que empezar a clarificar la terminología.

 

Diversos términos se han utilizado para describir relaciones o encuentros sexuales u otros de naturaleza romántica que ocurren fuera de la relación primaria. Algunos de estos términos incluyen relaciones extramaritales, extra-diádicas, extra-premaritales, aventuras, infidelidad y deslealtad. Esta proliferación de términos le quita claridad a los comportamientos investigados. Un tema común en la literatura es que ciertos comportamientos llevados a cabo con una persona o personas diferentes a la pareja violan los límites de lealtad y confianza y son por lo tanto vistos como inaceptables. Se considera que celos sexuales y rivalidades pueden surgir de dichas violaciones, inclusive en algunas culturas puede ser considerados como una excusa legítima para ejercer violencia (Wilson y Daly, 1992). Intrínseco al concepto de infidelidad entonces, está el entendido que alguna normatividad relacional con respecto a la exclusividad se ha infiltrado (Hansen, 1987; Thompson, 1984; Weis y Slosnerick, 1981), (Fricker, 2006).

 

Normatividad en este contexto se refiere a una aceptación general de expectativas que consideran lo que hacen los otros y lo que otros piensan que uno debe de hacer. Las normas occidentales para las relaciones de compromiso sugieren que algunos comportamientos deberán de permanecer solamente dentro de la pareja diádica. El término extra-diádico se refiere a comportamientos que ocurren afuera de esa díada ya sean extramaritales o extra-relacionales. El uso de este término considera la inclusión de individuos que salen, cohabitan o se casan (Fricker, 2006).

 

Las investigaciones en infidelidad se han enfocado mayormente en personas casadas, sin embargo actualmente se está enfocando en una cantidad creciente de individuos que cohabitan o salen juntos y estos nuevos estudios son comparables en los grados de infidelidad (Drigotas et al., 1999; Foster y Tranfer, 1996; Oikle, 2003; Roscoe, Cavenaugh y Kennedy, 1988; Treas y Giesen, 2000). De hecho el estudio de Foster y Tranfer (1996) encontró que mujeres que salían con una pareja eran más propensas a tener otras parejas extra-diádicas en comparación con mujeres que estaban casadas o que cohabitan con su pareja (Fricker, 2006).

 

Whitty en el 2003 concluye que la infidelidad implica el deseo de tener contacto con una persona diferente a la de la relación primaria más que la gratificación sexual.

 

*Las opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor.

 

 

 

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